ABSTRACT (RESUMEN): ¿Por qué unas sociedades triunfan y otras no? ¿Por qué se desarrolló tecnológicamente Europa más que, por ejemplo, Indonesia? ¿Son unas culturas más proclives a la evolución que otras? ¿Es la voluntad humana lo que hace prosperar a una sociedad o son los trasfondos materiales? La original tesis de este documental es sencilla: en gran parte, todo depende (o al menos dependió en su momento) de la geografía.
Este documental, basado en el libro homónimo de Jared Diamond, refuta de modo interesante las diversas falacias que antaño intentaban explicar el triunfo de las sociedades en términos de razas, religiones, culturas, etc. Lo que diferencia a Sudamérica de Europa, a Holanda de Sudáfrica... es un trasfondo histórico condicionado por el azar. Un azar en forma de condiciones geográficas.
En los últimos días, tras la revuelta popular en Túnez (que ha llevado al derrocamiento del dictador Ben Ali), han surgido aquí y allá voces que se hacían una pregunta: ¿pero un país musulmán puede alcanzar la democracia por sí mismo?
Algunas personas dan una respuesta a esto en términos culturales. Los países africanos no evolucionaron históricamente por culpa de sus valores, dicen. Incluso hay reputados autores de ciencia política que defendían que islam y democracia son incompatibles, que unas religiones permiten el desarrollo (como el protestantismo previo a la revolución industrial europea) y otras lo paralizan (como, según ellos, el islam). Otras personalidades, algunas de ellas políticos electos (azuzando los problemas propios de la inmigración), además de lo anterior van más allá sugieren a medias (o declaran abiertamente) que es una cuestión en gran parte racial (aunque hoy en día hay que decir que el racismo en Europa está ampliamente superado, no así la xenofobia, con la que no hay que confundirlo). Curioso es pararse un momento a pensar cómo hemos acabado asociando terrorismo a islam, cuando el terrorismo musulmán no tiene más de cincuenta años (mucho más antiguo es el terrorismo anarquista, originario de Europa) y tuvo su origen "curiosamente" sólo donde reinaba la pobreza. Ni siquiera en la época del colonialismo europeo hubo terrorismo islamista, sino, todo lo más, luchas nacionalistas por la independencia. ¿Es nuestra visión histórica lo suficientemente amplia como para tener en cuenta esto cuando hablamos de "los árabes"?
La tesis de quienes asocian raza-religión con resultados políticos es sencilla: África fue la cuna de la humanidad, pero no tiene valores occidentales y es la parte del globo menos desarrollada, los países árabes no despegan de las dictaduras y son todos musulmanes... Así algunos podrían sacar una causalidad (y por lo tanto una relación de consecuencias necesarias) de donde sólo hay correlación (es decir, la coincidencia de dos factores en el tiempo, que puede ser casual o no). Sin embargo... ¿por qué si no? ¿Por qué unos pueblos dominaron el mundo y otros fueron dominados? ¿Por qué unos despegaron en cuanto a desarrollo tecnológico y economía mientras que otros se estancaron en sociedades tribales o cuanto menos poco avanzadas? La respuesta es sencilla y compleja a la vez: Armas, gérmenes y acero.
http://www.youtube.com/watch?v=CGm32uBLKQA (Primer fragmento de la primera de tres partes)
Todo se basa en que al principio de las civilizaciones, por cuestiones de azar geográfico, los habitantes de unos continentes tuvieron más recursos que los de los demás. El clima de unas zonas favoreció cierto tipo de agricultura y ganadería que no era posible en otras. Y de ahí, ciertos pueblos se vieron favorecidos a crecer demográficamente y expandirse mientras que otros no tuvieron ningún incentivo para hacerlo.
Sin pretensión de ser determinista al cien por cien, este documental (y quien quiera, este libro) pretende poner en cuestión todas las falacias históricas sobre la superioridad de razas, culturas o religiones. Es un llamamiento a recordarnos que todos los hombres somos iguales y son nuestras circunstancias las que nos condicionan. Si cambian las circunstancias, cambian los hombres. No se trata de defender el que todas las culturas o valores son igualmente válidos (y menos cuando hay algunas que no respetan los derechos humanos), sino de dejar claro que la cultura es una consecuencia muchas veces de lo material. Las civilizaciones se definen por sus condiciones económicas y tecnológicas más a menudo que de lo que son éstas últimas las que dependen de las primeras. No debemos olvidar esto la próxima vez que nos intenten vender el cuento de que "África está destinada a la corrupción y la miseria" o la proclama de "Islam=Dictadura".



