"Cuando los ciudadanos se desentienden de la política...
...pueden llegar al poder políticos que se desentiendan de los ciudadanos".
Mostrando entradas con la etiqueta Encuestas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Encuestas. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de enero de 2012

Referendums de independencia. ¿Escocia como un modelo para España?

ABSTRACT (RESUMEN): El Primer Ministro británico, David Cameron, ha comenzado el año con un anuncio bomba: se va a convocar un referéndum para sobre la independencia de Escocia. Así de sencillo. Una votación. Sale que sí o sale que no. Y fin de la historia. Las reacciones en España no se han hecho esperar. ¿Es aplicable esa idea a España? ¿Es legalmente posible? ¿Es políticamente deseable? ¿Qué podría ocurrir aquí si siguiéramos el ejemplo británico?

1. El caso escocés.
Cameron ha sorprendido a ingleses, escoceses y al resto del mundo con su anuncio. No lo ha hecho "a cambio" de ningún favor político de los nacionalistas escoceses, no lo ha hecho ante ningún clamor popular independentista (encuestas recientes cifran el apoyo a la independencia entorno al 16% de los escoceses; con un 38% de indecisos, eso sí), ni tampoco lo ha hecho por convicciones morales o históricas. Cameron, simplemente, ha sido pragmático.
En primer lugar sabe que lo más probable es que salga que no a la independencia. Así podrá tener un argumento demoledor contra el Partido Nacionalista Escocés, que pide cada vez más autonomía política para esta región. Se rompería el "círculo vicioso del regionalismo", por el cual si el poder estatal le cede más competencias a la región acrecienta el poder nacionalista, por lo que consigue más instrumentos para ganar votos, y si no lo hace los nacionalistas lo utilizan como argumento para denunciar la "opresión centralista", por lo que también ganan votos.
Por supuesto, en estas consideraciones nunca debemos menospreciar el aspecto "cortina de humo" del asunto. Sin duda a Cameron le vendrá muy bien que durante una temporada la gente hable de otra cosa que no sean sus recortes sociales.
En el muy improbable (pero no imposible) caso de que salga que sí en el referéndum, tampoco sería una catástrofe para el Reino Unido (más allá de que quizás dejase de tener sentido su propio nombre). Escocia es una de las regiones menos ricas del país, por lo que su secesión haría subir el PIB per cápita del R.U. Como guinda del pastel, hay que decir que en Escocia el partido conservador (el del actual primer ministro) es precisamente donde menos votos obtiene [véase en azul en el mapa], luego su independencia tendría la consecuencia colateral de aumentar el porcentaje de escaños de los conservadores.
Así, aunque hiera los sentimientos patrióticos de los británicos más acérrimos, en términos estratégicos a corto plazo al gobierno actual le vendría hasta bien la secesión. Sin embargo, el principal objetivo del referéndum es dejar sin discurso a los nacionalistas escoceses, parando así en seco sus continuas reclamaciones competenciales.
Como contexto, es interesante saber que estas competencias apenas llevan transferidas desde 1998, año en el que Toni Blair creó el actual modelo de descentralización. En 1997, un referéndum apoyó la creación del Parlamento Escocés, por lo que fue incluido en la Ley de Escocia de 1998, comenzando sus sesiones al año siguiente.
Actualmente, a falta de que el anuncio se concrete en una convocatoria concreta, las mayores discrepancias se hayan entre el gobierno central británico y el gobierno regional (del Partido Nacionalista Escocés) por el quién debe convocar la fecha de la consulta y quién debe redactar la pregunta. Todo apunta a que ésta se hará en el momento y con las palabras que prefiera Cameron. Es decir, a principios de 2014 y con una pregunta muy sencilla de independencia sí o indendencia no. El PNE por su parte prefería retrasar el referéndum un poco para hacerlo coincidir con cierta fecha conmemorativa de gran simbolismo para el nacionalismo escocés, así como introducir (ante la previsible victoria del no) una tercera opción que contemplase la permanencia en el Reino Unido pero con mayores competencias para Escocia.



2. Precedentes: en especial, Quebec 1980/1995.
En todo el mundo democrático occidental sólo hay un precedente que podríamos encontrar aplicable a esta situación más allá del escocés, el de Canadá y su región: Quebec. Esta región organizó dos referéndums sobre su independencia en 1980 y 1995, ganando la respuesta negativa por un 59,6% y un 50,4% respectivamente. Según las encuestas poco menos de la mitad de los quebequeses sigue deseando constituirse en estado independiente. La región continúa como una autonomía dentro de Canadá pero con importantes competencias y un papel importante de los nacionalistas en la vida política. No obstante, lo cercano de los porcentajes creó gran polémica por cuestiones técnicas y abrió un posterior debate (que culminó en 1999 en ley) sobre si un simple 51% de los votos debía bastar para proclamar la independencia en el caso de hipotéticas futuras consultas.
Esta región, francófona y católica, había sido históricamente algo distinta del resto de Canadá, anglófono y protestante. Es de remarcar que la mayoría de la población habla solo una lengua, menos de un 1% se declara bilingüe en cuanto a su lengua materna y  solo tres de los más de siete millones de habitantes habla las dos lenguas (aunque no al mismo nivel). Esto supone una situación que podríamos asimilar a la de Bélgica pero no a la de España, donde no hay diferencias religiosas sustanciales y casi la totalidad de la población habla castellano con independencia de que, además, conozca otra lengua. Sin embargo, la ideología detrás del independentismo es políticamente similar a las que podemos encontrar en Cataluña.
En noviembre de 2006 el parlamento canadiense, con el apoyo del partido en el gobierno, reconoció a los quebequeses como nación dentro de un Canadá unido en un intento de aplacar los deseos secesionistas de los partidos independentistas, aunque en sentido cultural y social, no legal. Esto es un concepto legalmente muy similar al concepto de "nacional" establecido en el actual Estatut de Catalunya, que el Tribunal Constitucional sentenció que se ha de interpretar como una apelación al término "nacionalidad" y no al de  "nación soberana depositaria de derechos políticos". Es decir, más un símbolo identitario que una declaración político-jurídica.
Canadá ha sido un ejemplo de cómo el referéndum secesionista puede abordarse sin mayores traumas que la habitual competición política. Y que es más fácil convencer a alguien de quedarse en un país si se le permite elegirlo que si se le niega la opción. No obstante, toda comparación ha de cogerse con pinzas, pues tampoco podemos permitirnos aplicar a la bicentenaria nación española los esquemas de un país que a principios del siglo XX ni siquiera existía.

-¿Existe algún precedente de secesión democrática aplicable para España?:
No existe, a día de hoy, un solo país que haya pedido y alcanzado la secesión fuera de tres supuestos muy concretos: descolonización, conflictos étnico-religiosos y fin de imperios. Y animo al lector a que encuentre una sola excepción a esta regla. Es decir: NO hay precedentes de ninguna región en un país democrático que haya querido (mayoritariamente por referéndum) la secesión del estado al que pertenecía; salvo, quizás, el particular caso islandés, que veremos a continuación.
En la mayoría de los casos que han visto los siglos XX y XXI se trata de descolonizaciones de territorios alejados físicamente de la metrópoli, salvo en el caso de la URSS. Apenas encontramos excepciones como la de Sudán del Sur (independiente desde 2011, tras décadas de lucha armada con el norte, en una división con gran componente étnico-religioso), Eritrea (independiente desde 1993, un caso similar heredado de la mala descolonización europea), Timor Oriental (desde 2002, cuyo caso se asemeja al del Sáhara y Palestina, pues justo cuando estaban a punto de independizarse de su colonizador europeo, fueron ocupados por una tercera potencia extranjera; Indonesia, Marruecos e Israel respectivamente).
En Europa, casi todas las independencias han sido la consecuencia de la desintegración de los imperios Austrohúngaro y soviético. Sólo encontramos dos excepciones: Irlanda e Islandia. En cuanto a Irlanda, su independencia en 1921 se enmarca en la paulatina disolución del Imperio Británico (presionado además por  la lucha armada a gran escala del IRA).  El caso de Islandia (independiente de Dinamarca de facto desde 1918, cuando contaba con una población de menos de cien mil personas) es quizás el más parecido a una secesión pacífica y democrática; si bien finalmente intervinieron factores externos como la II Guerra Mundial (durante la cual Islandia fue ocupada por los británicos y Dinamarca por los nazis, por lo que se forzó, de facto, la secesión), así como lo lejano, insignificante y aislado de esta isla. Como anécdota podemos citar el caso de Groenlandia, con menos de sesenta mil habitantes, que en 2008 aprobó por referéndum un estatuto de autonomía que le concedía la mayoría de las competencias, aunque permaneciendo todavía a Dinamarca. En una situación similar se encuentran las Islas Feroe desde 1948.


3. ¿Qué dicen el derecho internacional, la Constitución, las leyes españolas?
-Derecho internacional: actualmente NO existe un derecho genérico a la secesión unilateral de una parte de un Estado con respecto al resto. En general el Derecho internacional prima el Derecho a la integridad territorial de los Estados. Lo que existe es el Derecho de autodeterminación de los pueblos [Recogido en la Carta de las Naciones Unidas (artículos 1.2 y 55) o en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1996 (artículo 1)], que puede primar sobre el de la integridad territorial sólo en unos supuestos muy tasados: dominación colonial (El territorio dominado tiene una condición jurídica distinta  y separada de la del territorio del Estado que lo administra. P.ej: El Congo), racista (Una parte de la población domina sobre la otra en base a criterios étnicos. P.ej: Sudáfrica) o extranjera (Control por una fuerza de origen externo y mediante ocupación militar. P.ej: Irlanda). Según la resolución 2625 (XXV) de las Naciones Unidas, si los derechos civiles y políticos y la no discriminación de una minoría están garantizados por el Estado en el que residan, dicha minoría a no tiene por qué tener derecho a la autodeterminación. En resumen: una región que esté plenamente integrada en un Estado plenamente democrático en el que se protejan las minorías no tiene derecho a la secesión si no es con la aceptación de dicho Estado.
-Las leyes españolas: la Constitución no prevé ningún mecanismo para la secesión de los territorios españoles, luego habría que hacer una reforma para preverlo. Esto exige una doble aprobación por mayoría de dos tercios en el Congreso y el Senado antes y después de unas elecciones generales (con la nueva composición de las Cámaras) más un referéndum (en TODO el Estado). Por otro lado, antes de esto habría que convocar un referéndum en la comunidad autónoma afectada, para lo cual SOLO es competente el gobierno central (art.2.1 Ley Orgánica 2/1980, de 18 de enero, sobre Regulación de las Distintas Modalidades de Referéndum), cualquier otra institución no estaría legalmente capacitada para hacerlo.


4. ¿Qué resultado cabría esperar en España?
Tanto en Cataluña como en el País Vasco a día de hoy saldría que no, aunque habría un importante porcentaje de síes. En cualquier otra región con presencia de partidos nacionalistas regionales el "no" ganaría de manera abrumadora (Galicia, Canarias, Valencia y Baleares). Para ello me he basado en distintos estudios, principalmente del Centro de Investigaciones Sociológicas.

-País Vasco:
Pregunta nº8 Estudio 2667 del CIS (2007). Se pregunta qué prefiere el entrevistado (resultado en %):

Un Estado con un único Gobierno central sin autonomías2.2 
Un Estado con comunidades autónomas como en la actualidad34.8
Un Estado en el que las comunidades autónomas tenga mayor autonomía que en la actualidad32.2
Un Estado en que se reconociese a las comunidades autónomas la posibilidad de convertirse en estados independientes26.3*
*El porcentaje era del 30,8 en el Estudio 2593 (2005) y del 31,2% en el Estudio 2228 (1996).

-Navarra:

Un Estado con un único Gobierno central sin autonomías2.2
Un Estado con Comunidades Autónomas como en la actualidad49.4
Un Estado en el que las Comunidades Autónomas tengan mayor autonomía que en la actualidad28.5
Un Estado en que se reconociese a las autonomías la posibilidad de convertirse en naciones independientes13.4*

*El porcentaje era del 18% en el Estudio 2228 (1996).

-Cataluña:
Pregunta nº8 Estudio 2667 del CIS (2007). Se pregunta qué prefiere el entrevistado (resultado en %):

Un Estado con un único Gobierno central sin autonomías8.7
Un Estado con comunidades autónomas como en la actualidad29.5
Un Estado en el que las comunidades autónomas tenga mayor autonomía que en la actualidad35.1
Un Estado en que se reconociese a las comunidades autónomas la posibilidad de convertirse en estados independientes22.5
-Galicia:
Pregunta nº15 Estudio 2603 del CIS (2005). Se pregunta qué prefiere el entrevistado (resultado en %):

Un Estado con un único Gobierno central sin autonomías7.5
Un Estado con CCAA como en la actualidad51.5
Un Estado en el que las CCAA tengan mayor autonomía27.2
Un Estado en el que tengan posibilidad de ser independientes3.4*


*Este porcentaje es similar a los encontrados en otras comunidades como la Comunidad Valenciana, del 2,9%; en las Islas Baleares, del 4,6% o Canarias, del 3,8% (Estudio 2610, de 2005).

En general, en los últimos treinta años, han aumentado lentamente los números a favor de mayor descentralización (posiblemente conforme se iba comprendiendo mejor el funcionamiento de las comunidades autónomas). Sin embargo, la tendencia no permite afirmar que los favorables a la independencia puedan llegar algún día a ser mayoría. En general, la mayoría de las fluctuaciones a favor y en contra tienen más que ver con los cambios de gobiernos nacionales y autonómicos que con tendencias claras a largo plazo. Comparando con datos de 1996, País vasco y Navarra muestran una tendencia a la baja en el independentismo, Galicia es ahora más de un punto menos independentista pero varios puntos más autonomistas; Canarias es tres puntos menos independentista. (Estudio 2228). Cataluña es la única que ha aumentado algún punto en los últimos años según el CIS (hay otras fuentes que apoyan estos datos y otras que los cuestionan).


5. ¿Cuáles serían las consecuencias políticas?
-En caso de que salga que SÍ:
No es fácil de adivinar. En primer lugar, habría que reformar la Constitución con un segundo referéndum en el que el conjunto de los españoles tuvieran voto. Esto haría podría llevar a la tensa situación de un sí a la independencia en esa región y un no en el resto del Estado, paralizando legalmente el proceso. En encuestas de 2009 por Publiscopia, el 61,5% de los españoles votaría contra la independencia de una región española, aún tras una victoria del sí en un hipotético primer referéndum en dicha región. Lo cual crisparía y eventualmente movilizaría aún más a los independentistas.
En cualquier caso sería un motivo de ruptura entre los partidos políticos estatales. Se abriría una época de inestabilidad dentro de los grandes partidos a favor y en contra del proceso, hasta el punto de poder hacer caer al gobierno de turno con el voto de castigo de parte de sus propios diputados. No obstante, muy lejos queda ya el día en el que los militares eran un agente político capaz de oponerse a sus gobiernos.
Cabe preguntarse también ¿Qué ocurriría con los ciudadanos de esa región que votaron no? Probablemente el Estado español se ofreciese a mantenerles la nacionalidad, pudiendo crear una situación en la que casi la mitad de la población del nuevo Estado fuese extranjera, quedando así fuera de la vida política.
Todo esto por no hablar de las dificultades legales a nivel europeo, pues sería la primera vez que un territorio de la UE abandona la misma (aunque fuera para volver a entrar al cabo de unos años... si no hubiera veto de España, claro).
Sin embargo, la vida de los habitantes de dicha región no cambiaría sustancialmente. Las leyes aplicables y las instituciones que las aplican continuarían siendo básicamente las mismas. Poco cambiaría en una época en la que el derecho europeo ha homogeneizado en gran medida (y cada vez más) las diferencias legales entre países miembros y en la que las comunidades autónomas tienen mayores competencias que la de la mayoría de Estados federales del mundo. Aunque el Estado regulaba muchas materias, en las últimas décadas siempre ha sido la comunidad autónoma la que gestionaba su puesta en marcha, por lo que el ciudadano no notaría gran diferencia. La legislación más visible para el ciudadano: sanidad, educación, policía, lengua, medio ambiente, servicios sociales o fomento YA están transferidas a día de hoy a las CCAA. Luego es de esperar que que continuase siendo básicamente la misma.
El nuevo Estado podría controlar mejor recursos como los impuestos (que hoy en día sólo controlan en parte) y aunque ésto pudiera verse reflejado en un aumento de los ingresos (por una mayor renta per cápita), también debería hacer frente a nuevos e importantes gastos como la creación de un ejército, fuerzas especiales, una alta estructura judicial propia, una red diplomática por el mundo y un sustituto de todas las agencias, institutos y ministerios actualmente en Madrid y que habría que duplicar. Es difícil de calcular si este balance entre nuevos ingresos y nuevos gastos sería positivo o negativo. Sin embargo, el conjunto de la economía regional se vería perjudicado, teniendo en cuenta que la incertidumbre inicial, las nuevas trabas legales y la disparidad regulatoria retraerían la iniciativa privada a ambos lados de la nueva frontera (algunas empresas españolas podrían retirarse de la región mientras que algunas empresas regionales podrían perder clientes y oportunidades de negocio en España debido a la ruptura de la unidad de mercado).
En términos electorales, el PP aumentaría considerablemente su número de escaños en el Parlamento español (pues tanto Cataluña como el País Vasco son precisamente las comunidades en las que menor porcentaje de votos reciben).

-En caso de que salga que NO:
En primer lugar, los nacionalistas regionales pondrían alguna excusa técnica para invalidar la legitimidad de la consulta (por ejemplo, como dicen ahora los de Escocia, que fue convocado por el gobierno del Estado, en lugar de por el de la región). Al mismo tiempo, muchos nacionalistas españoles aprovecharían para hacer como si a partir de entonces se pudiera ignorar los sentimientos identitarios de los que hubieran votado sí. Ni tanto ni tan poco. Nadie garantiza que el sí o el no sean para siempre. Pero es obvio que desmontaría buena parte del granero de votos nacionalista, basado en una supuesta opresión centralista contra el sentir "mayoritario" de los habitantes de la región. Un independentismo que, confrontado con los resultados del referéndum, se de cuenta de que es minoritario podría reconvertirse en el medio plazo en un nacionalismo no independentista. Esto a su vez tendría el efecto secundario de frenar las peticiones de mayores transferencias competenciales hacia las comunidades autónomas como medida de presión para contentar a los independentistas.


6. Conclusiones.
Aún veo lejano el día en que un presidente del gobierno español emule la iniciativa de David Cameron. Hoy por hoy ni el PP, ni el PSOE están dispuestos... pero tanto PNV como CiU son conscientes de que les resulta más rentable electoralmente pedir el derecho de autodeterminación que conseguirlo y perder (previsiblemente) el referéndum junto con parte de sus votantes. Como persona que cree que lo importante no son los derechos de los territorios sino los de las personas, no creo que hoy por hoy una región española conseguiría nada en especial separándose del resto. La mayor repercusión sería que durante varios años en lugar de dedicarse a resolver problemas, los gobernantes se dedicarían a defender, atacar y gestionar el referéndum y sus consecuencias. ...Sin embargo, quizás no fuera mala idea plantear algunos referéndum ahora que se sabe que probablemente saldría que no, acabando con una discusión de décadas y satisfaciendo tanto a independentistas (por la posibilidad) como a no independentistas (por el resultado). Mejor que esperarse a que el discurso nacionalista invierta su tendencia a la baja y cale en mayores porcentajes de la población a través de los discursos políticos, los medios de comunicación de masas (públicos y privados), las políticas de inmersión lingüístico-culturales, el descontento económico y los libros de texto.

martes, 8 de febrero de 2011

"Arreglaremos la economía en dos años". Análisis de las propuestas del PP

ABSTRACT (RESUMEN): "Arreglaremos la economía en dos años" dice Rajoy como frase estrella para lanzar una especie de adelanto de su programa electoral. Una serie de medidas  de diverso tipo y sobre las que El Mundo ha publicado hoy una serie de encuestas. Veamos qué propone el PP y qué piensa la gente de ello. Además, daré una breve opinión propia de cada una de estas propuestas.

La semana pasada (30-01-2011) Rajoy, en una entrevista a el diario El Mundo hizo una especie de Top Ten de propuestas de todo tipo como una manera de hacer creer que tiene idea de cómo salir de la crisis; avanzando algunas de las que parece serán sus propuestas de cara a las próximas generales. Estas son:*
*Incluyo la propuesta, el apoyo popular que tienen según encuesta de 7-02-2011 de Sigma-Dos para El Mundo, así como un breve comentario personal.

  • Apuesta por la energía nuclear:

-A Favor 37%, En Contra 49,3%. Entre el electorado del PP (dicen haber votado al PP en las últimas generales): AF 49,6%, EC 35,9%. Entre el resto del electorado gana por goleada el En Contra.
-Mi postura: A favor. Sobre las nucleares pesa un mito, un miedo desproporcionado fruto del recuerdo de épocas pasadas o lugares lejanos que poco tienen que ver con las circunstancias actuales de España (en la que el único riesgo sería un atentado terrorista de grandes dimensiones). Hay residuos, sí, pero su efecto es mucho menos peligroso que el de las centrales de carbón o petróleo, únicas alternativas a las nucleares a día de hoy. Las renovables están bien, hay que seguir fomentándolas; pero pueden pasar perfectamente 150 años antes de que podamos usar únicamente energía renovable. Seamos pragmáticos: hoy por hoy la alternativa no es renovables o nucleares, sino nucleares o fósiles. El mal menor son las nucleares y así lo afirman todas las autoridades científicas de cualquier país, con la salvedad de (algunos) grupos ecologistas. Hay que priorizar: nucleares sí, gracias. El problema del PP en este caso es su indeterminación: hace un guiño a las nucleares diciendo que no cerrará Garoña, pero al mismo tiempo no anuncia que construirá nuevas centrales que sustituyan a las que ya se quedan viejas. Vamos: que sí pero no, y no pero sí.

  • Reducir las cotizaciones sociales de las empresas que creen empleo:

-A Favor 74,9%. En Contra 20.9%. Unánime apoyo de todos los electorados.
-Mi postura: La idea no está mal en sí misma, pero no sé si podemos permitirnos dejar de ganar dinero de cotizaciones ahora mismo. En teoría lo que se pierde por cotizar menos se gana por haber más cotizantes. Pero esa es sólo la teoría... si una empresa de 100 empleados contrata 1 trabajador está creando empleo, pero estará pagando menos cotizaciones para 101 personas. No es todo tan fácil. La idea suena bien, pero me da que es más lo que suena que lo que puede llegar a ser. Ante todo, una advertencia que NUNCA debemos olvidar: nadie puede predecir qué ocurrirá con una ley/reforma/incentivo económico. NADIE, ni el que la planea, ni el que la vota, ni el que la analiza. Quien diga lo contrario MIENTE. Así de claro. Miente. Por eso no puedo decir, y menos sin conocer la propuesta a fondo, que esta no vaya a funcionar. Sólo quería decir, y nunca me cansaré de hacerlo, que el PP tampoco sabe si eso funcionará, ni el PSOE puede decir que no lo hará. Esto es más cuestión de "posibilidades de éxito" calculadas a ojo, en base a la experiencia y el sentido común. Fuera de eso, cualquier fórmula matemática no será más que una mentira piadosa para calmar a los ansiosos por la incertidumbre del futuro económico del país.

  • Rebajar el IVA del 8% al 4% al sector turístico:

-AF 64,6%. EC 29,9%. Unanimidad de todos los electorados, aunque no con tanto apoyo como lo anterior.
-Mi postura: A Favor. Puede servir a corto plazo para reactivar el sector hasta cierto punto, más por un efecto llamada que por una verdadera bajada de precios significativa. Sin embargo, a largo plazo esto no es suficiente. Por barato siempre van a haber países más baratos a los que ir: Grecia, Turquía, etc. Podemos aprovecharnos de que el sector turístico de todo el norte de África está hundido ahora mismo por las revueltas reformistas, pero eso no durará siempre. Si intentamos entrar en la batalla de los precios perderemos, la calidad del sector es lo único posible y ahí es poco lo que puede hacer el gobierno, a parte de publicidad turística, mantener las playas limpias y las calles seguras.

  • Reducir el impuesto de sociedades a las PYMES:

-AF 80%; EC 13,3%. Vamos, que arrasa el "sí".
-Mi postura: A Favor, en principio. Es decir, la idea es positiva en general, pero siempre que sea viable, si hablamos de que estamos en déficit, que hay que cargarse servicios y pensiones, que hay que reducir consejerías y demás órganos... ¿podemos permitirnos esta pérdida de ingresos? La respuesta que, aprendida de carrerilla, darán los ideólogos del PP es que se puede bajar los impuestos y subir los ingresos. A ver, aunque suene absurdo no es del todo imposible, ha pasado alguna vez en EEUU. La idea es que bajando los impuestos la gente recurre menos a la evasión fiscal y como la economía va mejor al final los ingresos pueden ser hasta mejores que sin la medida. No obstante, esto son meras cábalas impredecibles. Esta justificación es más una manera de dar apariencia de meditada a una propuesta que lo que busca son votos porque suena bien. La economía puede mejorar un poquito con la medida, puede ser; pero no lo suficiente para compensar la pérdida de ingresos de la bajada de impuestos. Habría que ver cuanto dinero se dejaría de ganar y si es demasiado, renunciar a la medida mientras no se encuentre con qué compensarla.

  • Recuperar la deducción fiscal por compra de la primera vivienda:

-AF 86,9%. EC 8,3%.

-Mi postura: En Contra. ¡No! ¡No! y mil veces no. No hemos aprendido nada. Hemos tenido una burbuja económica por un exceso de compra de vivienda y ahora para salir de esa crisis ¿qué se nos ocurre? ¡Fomentar la compra de vivienda! ¡Ole! A ver, esto le vendría bien a las imobiliarias (pobrecitas mías) y a quien coincida que se iba a comprar una casa ahora. Pero con unos precios TODAVÍA por encima de los reales (que parece mentira), lo que faltaba ahora es impedir que el coste de la vivienda sea de una vez por todas realista con la situación económica de las familias. Si quieren ayudar a las familias y usar pisos vacíos que fomenten el alquiler, pero sinceramente no es mi problema si las inmobiliarias no venden unos pisos con esos precios que aún tienen. "Pero es que muchas están cerrando", y eso son puestos de trabajo. Bueno, como cerraron las minas de oro de Alaska cuando se acabó la fiebre de oro. Lo antinatural era que hubiera tantas, no que cerrasen cuando se acabó el chiringuito.

  • Recuperar el recurso previo de inconstitucionalidad para leyes importantes, como por ejemplo, los estatutos de autonomía:

-AF 58,8%. EC 18,2%.
-Mi postura: A favor. Si este tipo de recurso ante el Tribunal Constitucional no hubiera desaparecido en la época González nos hubiéramos ahorrado todo el follón de un Estatut de Cataluña siendo aplicado como ley vigente mientras varios artículos estaban siendo estudiados por el Tribunal (y finalmente algunos declarados inconstitucionales o reintepretados). A ver, que en su momento tuvo sentido quitar este tipo de recurso porque lo que hacía el PP era recurrir automáticamente todas las leyes del PSOE (en el gobierno entonces), por lo que, aunque luego no tuvieran la razón, conseguían paralizar leyes importantes durante años, poniéndoselo difícil a Felipe González para gobernar el país con efectividad. Sin embargo, una versión reducida de este recurso, usándolo solo para leyes orgánicas y estatutos de autonomía (como, por cierto, ya propuso UPyD hace varios años) podría ser una salida razonable.

  • Derogación de la actual ley del aborto:

-AF 37,7%. EC 52,6%. En este caso sólo los votantes del PP apoyan la derogación.
-Mi postura. En Contra. Puede que la ley crea un debate moral y todo lo que tú quieras. Pero los embarazos no deseados son una realidad social, un problema social. Es más sencillo poner un plazo claro para poder abortar que andar yendo al extranjero o, como ocurría hasta ahora, colándose por la laguna legal del llamado "riesgo psicológico para la madre". La ley del aborto podrá ser muchas cosas, pero por lo menos es práctica, realista y razonable. Que igual podrían haber dejado el aborto libre en 10 semanas en vez de en 14 (que no hacen falta tres meses para saber que estás embarazada), pero bueno, eso son matices. La ley hacía falta.

  • Garantizar por ley un derecho a que los escolares estudien en español si lo piden sus padres, independientemente de la Comunidad Autónoma:

-AF 83,3%. EC 14,3%. Todos los electorados aprueban por goleada la medida (bueno, menos los de IU que sólo por un 56%, pero lo aprueban).
-Mi postura. A favor, pero... Tampoco quiero entrar en cierta demagogia que suele haber al respecto. Estoy en contra de que se considere lengua vehicular la lengua autonómica (es decir, que se dé más que el castellano sí o sí). Apoyan mi tesis el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo (bueno, técnicamente yo apruebo la suya). Esto es un problema real en Cataluña y una ley armonizadora de este tipo podría garantizar que se pueda estudiar en castellano en España. Sin embargo, la aplicación literal de esta ley propuesta podría dar también lugar a ciertas injusticias.
Pongamos el caso del País Vasco: Modelo de todo en vasco (menos Lengua y literatua española, lógicamente); Modelo mitad y mitad; Modelo todo en castellano. En mi opinión el mejor sistema lingüístico de libre elección de los que se han hecho en España hasta ahora. Pero tiene un problema de aplicación práctica: está sujeto a disponibilidad. Pongamos un ejemplo: si en un colegio pequeño hay 20 niños por curso (vamos, no más de una clase), de los cuales 19 quieren el modelo "todo en euskera" y 1 quiere el modelo "todo en castellano". Ahora mismo el 1 debe cambiar su preferencia o irse a otro colegio. Con esta ley los 19 estarían obligados a dar todo en castellano para que el 1 pueda acceder a ese derecho de elección de la lengua estatal. ¿Qué hacer en estos casos?

  • Privatizar o suprimir las televisiones autonómicas:

-AF 33,7%. EC 54,8%.
-Mi postura: A favor, (pero sólo aquellas que incurran en déficit continuado, lo que es la mayoría). Muchas de estas televisiones se han convertido en un monstruo de tragarse fondos públicos (especialmente en Valencia, Cataluña, Madrid, Galicia y Andalucía). Realmente son un gasto enorme que no es compensado con el servicio público que prestan. De hecho las cadenas autonómicas son bien conocidas por o bien su falta de calidad o bien su falta de objetividad (bueno, o las dos juntas). Es flagrante la manipulación que los partidos en el poder hacen de los noticiarios y los programas de estas cadenas. A veces parecen más partidistas estas cadenas públicas que las cadenas privadas (que son las que de verdad pueden apoyar a quien les dé la gana). Ciertamente tienen algunos programas buenos (a mí me encantan Madrileños por el mundo, Vaya Semanita, Polònia o los dibujos animados en valenciano de cuando era pequeño). También tiene su punto tener una televisión que te saque las fiestas y folclores locales. Si no digo que esté mal. Pero ¿no hay nada mejor en lo que invertir casi 1600 millones de euros en un año? Si los mejores programas de estas cadenas son los que compran a productoras privadas (véase Madrileños por el Mundo, Buenafuente cuando era de TV3, Polònia, etc.)... ¿por qué no pueden seguir prestando el mismo servicio unas cadenas autonómicas privatizadas? Si la gente quiere realmente ver contenidos de temática regional las audiencias permitirán mantener la cadena con publicidad... Y si las audiencias no pueden mantener la cadena... a lo mejor es que a la gente le da más igual de lo que creíamos la existencia de estos contenidos. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que cierren las que no ve nadie? ¿Que no sean objetivas? ¡Vaya, qué cambio supondría!

  • Eliminar los defensores del pueblo autonómicos:

-AF 39,5%. EC 48,3%.
-Mi postura: A Favor. No se trata de que sean "malos", sino de que esa es una tarea que ya hacía (y sigue haciendo) el Defensor del Pueblo (el estatal, quiero decir). Nadie va a quedarse desamparado si mañana desaparecen los defensores del pueblo autonómicos, ya que tienen las mismas funciones que el nacional, sólo que más enfocados al derecho autonómico (lo cual es bastante inútil ya que el tipo de cosas que resuelve un defensor del pueblo son básicamente arbitrariedades del poder, ilegalidades y cosas así; lo cual ya es amparable por la Constitución, que vale -a día de hoy- en todas partes).

  • Otras propuestas del PP no incluidas en la encuesta de El Mundo:

-Contrato de integración para inmigrantes. Medida populista, sí, aunque tampoco sería tampoco algo descabellado: jurar la Constitución y respetar las leyes, pagar impuestos, conseguir trabajo en un tiempo razonable o volver al país de origen, integrarse y hablar español. Digo populista porque todo esto son, a día de hoy, requisitos que en su mayoría ya existen (véanse el Codigo Civil, Código penal, Ley de Extranjería, etc.). Simplemente se les da una nueva forma de presentación. Además hay conceptos muy indeterminados y potencialmente arbitrarios como los de "integrarse" o "respetar las costumbres españolas". Se trata de una medida que busca quizás atraer a los votos xenófobos, pero, de lograrse, tampoco cambiaría demasiado las cosas y no nos dejaría en una posición distinta a la de muchos países de nuestro entorno europeo.
-Medidas económicas de diversa índole: reformar las cajas para hacerlas parecerse más (aún) a los bancos, mediadas contra la morosidad (que no están mal, la verdad), recortes varios en entidades públicas de todo tipo (los cuales no especifica cuáles son en ningún momento, salvo algún que otro ejemplo como lo de las cadenas autonómicas) y bajadas de impuestos (invito a leer un resumen de éstas y que alguien me diga dónde pone cómo van a compensar todo ese dinero que va a dejar de ingresar el Estado).*
*Y no es ya que los artículos que cito sean un resumen incompleto, es que el propio programa oficial del PP no va tampoco mucho más allá que se diga. No es un programa de gobierno, es un panfleto de oposición. Hace una lista de obviedades y cosas que podrían mejorar seguido de un "mejoraremos esto"; obviamente sin explicar cómo. He de insistir en que esto no es más que una opinión personal y por ello invito de verdad a cualquiera a que pinche en el anterior enlace y encuentre, si puede, un sitio donde diga cómo conseguirán esas metas que se marcan. Una regla, no valen las de dar o perder dinero sin decir luego con qué lo compensas. Suerte.


  • Conclusiones:
Según las encuestas de El Mundo, parece que la opinión pública sopla del lado de Mariano y su pre-programa. La gente apoyaría con sólida mayoría 6 de las 10 propuestas, rechazando (pero tampoco abrumadoramente) las otras 4. Yo he hecho recuento y estoy A Favor de 7 de las 10 (dos con matices), y he coincidido con la opinión pública en 5 de 10 (¡seré cabezota!). Sin embargo, no debemos tomar esto como un indicador fiable de lo que coincidimos o no con el PP. Me explico:
Cuando se sentaron allá por la sede de Genova los líderes del PP con sus asesores de campaña no dijeron "vamos a sacar nuestras principales propuestas para que la gente las conozca". Sino que dijeron "vamos a sacar, de entre nuestras propuestas, las que prevemos que van a tener más apoyo y así la gente se crea que todo lo demás es igual de maravilloso". Aunque, eso sí, luego dijeron "bueno, venga, metemos lo del aborto que sabemos que la mayoría de la gente no lo quiere pero así el ala derecha de nuestro partido se tranquiliza, la aseguramos y no se nos va a la abstención".
-¿Por qué no hablan del matrimonio homosexual? Quizás teman a los progresistas si lo critican y a los conservadores si hablan sobre ello sin prometer su abolición. Solución: pues no decimos qué haremos y así todos contentos. Y así con tantas cosas... *(Véase mi anterior entrada "El PP o la estrategia del silencio")
-¿Por qué no hablan claro sobre transvases de aguas? Saben que es una idea popular en el sureste español e impopular en el noroeste y centro. Solución: "Total, en el suroeste ya íbamos a ganar de todas formas, así que no hace falta sacar el tema y arriesgarnos a perder votos en Cataluña, Aragón o Castilla la Mancha".
-¿Por qué no hablan de la gestión privada o privatización de sanidad y educación? Rajoy dijo que admiraba las reformas de Cameron en Reino Unido (¿como la de subir las matrículas de la universidad pública a los varios miles de libras?), aunque, claro, no dijo qué era lo que le gustaba. Sin embargo sí que saca lo de las televisiones autonómicas que son menos populares. Sueltan la idea de "privatización" pero asociándola con algo relativamente poco polémico como son las autonómicas. Buena jugada, la verdad.
-¿Por qué no niegan un posible pacto con los nacionalistas? Aznar dio a Jordi Pujol más competencias de las que Zapatero dio a las autonomías en cuanto a transferencias directas (lo cual resulta gracioso si le escuchamos hablar en la actualidad). Sin embargo, el PP critica el tema del español en las aulas. Mete una idea centralista para dar idea de firmeza contra los nacionalismo periféricos, pero al mismo tiempo todos sabemos (y ellos no niegan) que un pacto de gobierno con esos mismos partidos es perfectamente posible (...y nada es gratis).

En resumen, algunas cosas interesantes, algunas cosas equivocadas, bastantes incógnitas, mucho electoralismo descarado y, ante todo: indeterminación.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Leyendo entre líneas. O La cara oculta de las encuestas del CIS.

ABSTRACT (RESUMEN): Este artículo trata de sacar una parte de las encuestas que nadie suele comentar: cuando los resultados obtenidos son directamente absurdos. Tomaré la última encuesta general del CIS como ejemplo de la precaución con la que deben tomarse las encuestas. A través de curiosos ejemplos (que andan entre lo divertido y lo preocupante) mostraré cómo muchas veces los encuestados opinan de temas que ignoran por completo, lo cual se refleja en contradicciones y en respuestas ilógicas. Terminaré con una reflexión general sobre el valor de la opinión pública.

Todos estamos acostumbrados a oír hablar de encuestas, de porcentajes de apoyo a tal o cual propuesta, de puntuaciones y valoraciones a tal o cual político, pero... ¿Cuál es la fiabilidad de esos datos? Ya no se trata únicamente del modo de obtenerlos sino, una vez obtenidos de forma lo más científica posible ¿cuánta importancia debemos darle a estos tanteadores de la opinión pública?

Antes de nada, he de decir que en este artículo me centraré en encuestas del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), las cuales suelen estar hechas de manera bastante profesional (aunque nadie es perfecto en el mundo de la estadística). Obviamente no entraré ya a criticar la fiabilidad de encuestas como las de ciertos medios de comunicación que manipulan el procedimiento para obtener la respuesta que ellos quieren. Un ejemplo de esto último sería el preseleccionar la muestra (gente a la que se encuesta) entre población afín a ciertas ideas. Por ejemplo, si preguntamos en el barrio de Salamanca o en Lavapiés no obtendremos las mismas respuestas, como igualmente será parcial la encuesta que se haga sólo a ciertas horas del día (en las que, por ejemplo, sólo están en casa ancianos y amas de casa) o la encuesta que se haga a demasiada poca gente (a unos pocos cientos para toda España, por ejemplo, como es muy frecuente en ciertos medios). Ya ni hablar de las encuestas por internet, paradigama de la nula fiabilidad (yo puedo votar tres veces si lo hago desde tres ordenadores). A nadie sorprenderá que las respuestas (a una misma pregunta) en la página de Público y en la de Intereconomía no van a ser las mismas (pues el tipo de gente que se mete en una u otra página ya es un filtro que imposibilita que los resultados representen a la población en su conjunto).

Dicho esto a modo de introducción, centrémonos ya en la última encuesta generalista del CIS: Estudio 2853 de Noviembre de 2010 (sobre unas 2500 personas de toda España y de distintas edades y géneros).
Empecemos con un ejemplo: los resultados de las preguntas número 23 y 24, que dicen así:


¿Han notado algo raro? ¿No? Ahora fíjense en los porcentajes: Hay un 39.3% de gente que no conoce las funciones del Defensor del Pueblo... lo lógico sería que el porcentaje que no contestase (NC) a la pregunta número 24 fuese igual o superior... ¡pero no! Curiosamente sólo un 12.8% decide no contestar. ¿Conclusión? Hay un 26.5% de entrevistados que reconoce no tener ni idea de qué hace el Defensor del Pueblo pero aún así opina sobre si es útil o no. (Ole)
¿Es culpa de la gente el opinar de lo que no sabe, o del encuestador por no filtrar las respuestas y darse cuenta de esta incongruencia antes de publicar los resultados?

Hablemos ahora del Tribunal Constitucional:


Curioso cuanto menos es el dato de que, haciendo la resta, hay un 11.9% que opina sobre si el TC hace bien o no su trabajo; reconociendo, al mismo tiempo, que no conoce sus funciones. En la misma línea, hay un 26.5% de gente que responde sobre si el TC es útil o no; reconociendo, al mismo tiempo, que no sabe para qué sirve está institución.

Veamos otro ejemplo. Ahora sobre la percepción que la gente tiene sobre sus propios conocimientos:



Si las personas encuestadas son al azar... ¿no les resulta curioso que en general todo el mundo se considere mejor informado que la media? Es decir, los entrevistados creen que hay un 71.6% de la gente que conoce muy poco o nada la Constitución... pero sólo el 57,5% reconoce saber tan poco. En la misma línea, un 24.5% cree que "los demás" conocen algo la Constitución, pero si le preguntamos al encuestado por sí mismo el 41.9% afirma conocerla algo o muy bien. ¿Casualidad o exceso de autoestima? ¿Resulta ahora que justo la gente a la que han ido a preguntar está más informada que la media?

El siguiente es un caso que en sí mismo parece poco relevante, a penas una anécdota, pero que no deja de hacer que me pregunte sobre él una y otra vez.


¿¡Cómo puede haber un 0,7% de gente que NO SE ACUERDA si votó en las últimas elecciones generales!? He hecho la cuenta, el 0,7% de 2469 es unas 17 personas. 17 personas que fíjense ustedes si se tomaron en serio su voto, si estaban informados sobre las opciones políticas y si dedicaron algún tiempo a pensar sobre las elecciones que NI SIQUIERA se acuerdan de si fueron a votar. No me sirve la excusa de "es que hay muchas elecciones distintas", si aún no se acordasen de las últimas autonómicas... pero es que la pregunta es sobre las generales. En serio, cada vez que veo la pregunta nº27 me surgen dudas sobre la capacidad y la voluntad de la ciertas personas con respecto al derecho al voto. (Todo sea dicho, obviamente no voy a defender el que este derecho sea limitado, no me malinterpreten, simplemente pongo el énfasis sobre ciertas realidades que señalan los puntos débiles de la democracia; hasta nuestros días, sin embargo, el mejor sistema político que ha existido en la Historia de la humanidad).



Y sigamos avanzando en la encuesta. Ahora hablemos de reforma constitucional:




La flecha indica que la "pregunta 10a" sólo se planteó a quienes opinaron que SÍ que habría que reformar la constitución. Cuál sería mi sorpresa cuando me encuentro con ese (ni más ni menos que) 22.9% que están convencidos de que hay que reformar la constitución... sólo que no saben el qué. Qué fácil es quejarse de que las cosas van mal, sin decir luego qué es lo que habría que cambiar para mejorarlo. Esto me recuerda a unas encuestas que leí sobre la ley penal: cuando a la gente se le pregunta si habría que subir las penas de prisión a tal o cual delito la mayoría dice que sí... Pero después se les pregunta si saben de cuánto es la pena para ese delito y responden que no la saben. Es decir, la entrevista sería algo así como:
-¿Cree usted que las penas deberían ser de más años para el delito X?
-Sí.
-¿Sabe usted cuál es más o menos la pena que se impone actualmente por el delito X?
-No (¡pero que la suban!).

A continuación, analicemos cómo ven los ciudadanos el poder:



Los resultados son interesantes por sí mismos: empresas y bancos (con un 46.7% conjunto) tienen, según los entrevistados, más poder que el Gobierno, el Parlamento, los partidos políticos y el Ejército juntos (37.5% agregado). Pero no era esto lo que quería resaltar en este artículo, sino que hay un 2.1% de la gente que cree que los sindicatos son el colectivo con MÁS poder de toda España. No se trata de que digan que tienen bastante poder o que digan que deberían tener mucho poder... un 2.1% considera que no hay una institución en España más poderosa actualmente que los sindicatos. En fin, queda constatado el nivel de comprensión de la actualidad y de información sobre el panorama político de un porcentaje de la población. Esto queda reafirmado con la extraña respuesta que se obtuvo en la pregunta 20:




Porcentaje a remarcar: un 3.1% considera que los partidos políticos no son necesarios para que exista democracia. A mí que me lo expliquen ¿Cómo puede haber democracia en un país de 47 millones de habitantes sin que existan partidos políticos que canalicen las distintas peticiones y tendencias políticas? Incluso en EEUU, donde los partidos sólo tienen peso durante las campañas, no hay elecciones nacionales sin ellos. Únicamente en el ámbito local se han presentado candidatos individualmente sin un partido detrás, o con un partido creado expresamente para apoyarle sólo a él... y todos conocemos los resultados de inventos como el de un tal Gil. Esto no es casual, pues sin un partido de verdad detrás, sólo los ricos pueden costearse una campaña electoral con sus propios fondos.




Después de analizar estos datos, en los que no se suele fijar nunca nadie (y menos los medios de comunicación que se hacen eco de las encuestas del CIS), cabe plantearnos algunas preguntas: ¿hasta qué punto son fiables unas encuestas en las que parte de la gente reconoce, implícitamente, o bien que miente o bien que su opinión está hecha prácticamente al azar? ¿Peligran las democracias ante el hecho de que ciertos porcentajes de la población basan su opinión en meras intuiciones y no en argumentos sólidos? ¿Qué respuesta ha de darse a aquellos que critican el sistema pero que tampoco saben muy bien qué es exactamente lo que no les gusta? ¿Cómo se canalizan y qué valor tienen las protestas cuando parte de quienes las secundan ni siquiera las comprenden muy bien?
Sólo soy capaz de sacar una conclusión en claro de todas estas incógnitas: hace falta más formación política, más educación sobre cómo funciona nuestro sistema (no sé muy bien si en la familia, en los colegios o en los medios). Sólo con una ciudadanía informada y participativa es posible una democracia óptima (idea típicamente republicanista); pero para que la gente esté informada, primero tiene que querer informarse...



Hasta aquí los síntomas, los datos objetivos que se pueden analizar con una calculadora en la mano... pero ¿qué significan? ¿A qué se deben? Cuando profundizamos en la búsqueda de una explicación acabamos llegando ante el eterno dilema de los ideales republicanistas (como ideología que apoya la mayor participación ciudadana, no confundir con republicanismo en oposición a las monarquías). El problema es el siguiente: cualquiera puede estar informado, pero eso cuesta tiempo, cuesta tiempo que podríamos emplear en otras cosas (es la teoría del "coste de oportunidad") ; y elegiremos dedicar o no parte de él a los asuntos públicos dependiendo de nuestros valores morales, nuestros gustos personales o nuestra "virtud cívica". Como resultado, la mayoría de la gente suele preferir guiarse por impulsos, emociones, ideas preconcebidas o aquella información que obtienen prácticamente sin hacer ningún esfuerzo (como las noticias de la televisión, con más parte de entretenimiento que otra cosa). No se trata tanto de una situación dada por la sociedad como de una opción personal, una elección voluntaria de cada uno.
Esto, independientemente de que sea bueno o malo, es también, en cierto modo, parte de la condición humana: las emociones ganan a los razonamientos a la hora de tomar la mayoría de las decisiones. No hay más que analizar una campaña electoral para darnos cuenta de que a lo que se apela es a los sentimientos, a la imagen y a las ideas simplificadas de los eslóganes de campaña o los debates televisados (que en su última edición, la Zapatero-Rajoy, parecieron más una sucesión de monólogos que un debate de verdad).
¿Es culpa de los partidos políticos esta simplificación del debate público? ¿O es más bien la sociedad la que recompensa este tipo de mensajes emocionales, obligando a los partidos a adaptarse a ellos para poder sobrevivir? Vista cuál es la situación real, la cruda realidad, no podemos sino concluir que es labor de los profesionales de la política el buscarse las castañas para hacer llegar su mensaje a los electores. El mensaje político debe tener fondo, ser claro y sencillo, ser razonable pero al mismo tiempo capaz de llegar a las emociones. Esto no es fácil, desde luego, pero es lo que hay. Cuanto mayor sea la comodidad del ciudadano, más se obligará a los políticos a comprimir sus mensajes (lo que erróneamente muchos de ellos confunden con simplificar sus mensajes), así como a utilizar el espacio que tengan en los medios para lanzar un debate de imágenes y emociones en lugar de un debate de propuestas e ideas concretas. El político ideal debería ser capaz de dominar ambas vertientes del debate. La cuestión es: si, llegado el caso, hubiera que elegir uno, ¿ustedes... con quién se quedarían? Sean sinceros: ¿a quién votarán: al que les razone sus propuestas o al que les emocione?